La Campaña Tomado y Arrestado (Booze It & Lose It) es
diseñada para reducir accidentes, fatalidades y pérdidas económicas
causadas por los efectos debilitantes
de manejar
bajo la influencia de alcohol. Tomado y Arrestado aumentará los
esfuerzos de los agentes de policía y los anuncios de servicio público
para lograr esta meta. El programa de intervención señalará a los
conductores debilitados por en consumo de bebidas alcohólicas.
El manejar debilitado por el consumo de alcohol y accidentes
relacionados a ésto constituyen uno de los mayores problemas de salud
en este país. Estos eventos resultan en más muertes cada año que todos
los homicidios, y el alcohol es un factor en 35% de todos los
accidentes automovilísticos en los Estados Unidos.